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Enero 10 visto hoy: escenarios

Aventurar escenarios en una situación como la de Venezuela es realmente complejo. El próximo 10 de enero es la fecha en la que corresponde se de inicio al nuevo período constitucional, y esta fecha llega con los más altos niveles de incertidumbre. Los factores que inciden de manera decisiva en los distintos desarrollos que puede tener el país ese día son muchos y muy variados. Veamos, antes que nada, algunos de los eventos ocurridos en los últimos meses, para comprender el cuadro general:

a.           Las elecciones presidenciales de 2024 se realizaron en un contexto de ventajismo y abuso de poder, con los recursos de Estado desplegados en favor del candidato Maduro, alteración parcializada de la fecha electoral, inhabilitación inconstitucional de partidos y de líderes opositores e imposibilidad de registro para más de 5 millones de electores. Como corolario de esta situación, el Consejo Nacional Electoral proclama ganador a Maduro sin mostrar las actas de votación de manera desagregada, vale decir, sin sustento.

b.           El opositor Edmundo González Urrutia presentó las actas oficiales de votación de aproximadamente 80% de los centros electorales, las cuales señalan una victoria suya con más del 67% de los votos.

c.           El gobierno de Maduro profundiza la represión contra los opositores: encarcela y secuestra líderes políticos, encarcela ciudadanos que fungieron como miembros de las mesas electorales en la votación, encarcela a mandos militares. En paralelo, anuncia nuevos procesos electorales para 2025, y asoma eventuales modificaciones a la normativa electoral.

d.           Los gobiernos del Brasil y Colombia han señalado no reconocer la elección hasta tanto no haya evidencia de los resultados reales, sin embargo, se observa una tendencia a favorecer que el tiempo diluya la fuerte presión que hoy tiene Maduro.

e.           En la elección presidencial de los EEUU triunfó Donald Trump, quien ha designado en la Secretaría de Estado a políticos claramente opuestos a Maduro.

f.             Tras décadas manteniendo un control férreo sobre Siria, el dictador Bashar Al-Assad fue depuesto, huyendo al exilio en Rusia.

g.           El Alto Comisionado para los Derechos Humanos ha señalado que “Las autoridades han confirmado la detención de unas dos mil personas desde las elecciones. Me preocupa que muchas de esas personas han sido detenidas arbitrariamente, incluidos adolescentes y adultos jóvenes, miembros de la oposición, personas defensoras de los derechos humanos, periodistas y abogados, así como transeúntes…”

h.           La investigación que adelanta la Corte Penal Internacional sobre los crímenes de lesa humanidad en Venezuela continúa su curso y la paciencia del Fiscal Khan parece agotarse.

Obviamente, un contexto como este no permite un análisis de escenarios sucinto, en efecto, tanto los eventos en desarrollo como los actores en juego pueden condicionar de manera determinante el curso de los acontecimientos. Un sector en particular, el militar, juega un rol principalísimo en este cuadro. Sin embargo, hay dos escenarios que tienen la mayor probabilidad de ocurrencia:

1.           Fracasan las iniciativas democratizadoras: En este escenario, la presión internacional se diluye como consecuencia de la indefinición de Brasil y Colombia, así como de una política ruidosa pero errática de los EEUU y una actitud pasiva del campo multilateral desde la ONU. Al mismo tiempo, Maduro mantiene y profundiza la represión interna y logra prolongar la cohesión del sector militar a su lado. En este escenario, las violaciones a los derechos humanos, la migración forzada y la emergencia humanitaria compleja alcanzarían niveles insospechados, dado que la ya precaria acción de gobierno se restringiría casi exclusivamente al ámbito de la defensa, la represión y al mantenimiento del poder político a cualquier costo.

2.           Se teje la transición: EEUU, Brasil y Colombia construyen un escenario de presión y negociación conjunto, la CPI anuncia avances concretos en sus investigaciones y señala las responsabilidades de la línea de mando en los crímenes de lesa humanidad, los órganos políticos de la ONU juegan un papel proactivo. Continúa la invasión a Ucrania, y Rusia, abierto aliado de Maduro, dedica toda su atención a Kiev. En este escenario se producen presiones internas dentro de la élite gobernante, fundamentalmente en el sector militar, que buscan detener el deterioro y temen la eventual ampliación de las órdenes de detención de la CPI y apuestan por una transición democrática.

Estos son sólo dos escenarios posibles para el 10 de enero. Hay muchos más, aunque probablemente sean derivaciones de los dos anteriores. En cualquier caso, es claro que la superación del Estado de Derecho, la separación de poderes y el respeto a los derechos humanos sólo puede avanzar en un contexto en el que se produzca la transición del régimen autoritario al sistema democrático.

Así, se reafirma que Venezuela requiere una especial atención de la comunidad internacional, y que es vital que esta canalice todos sus esfuerzos en la búsqueda de una salida en favor del restablecimiento de un orden democrático.

Deseamos a nuestros lectores un venturoso 2025, con la esperanza de que el respeto por los DDHH, el establecimiento de una cultura democrática y de paz, sean realidad próximamente tanto en Venezuela como en la región.