
De acuerdo con el cronograma del Consejo Nacional Electoral (CNE) -todavía no publicado oficialmente en la Gaceta Electoral- la postulación de candidatos a la presidencia de la república debía realizarse entre el 21 y el 25 de marzo.
La etapa de postulaciones comenzó el 21 de marzo a mediodía y se esperaba que fuese 100% digital. Sin embargo, el día 22 el CNE cambió las pautas y decidió que las postulaciones se realizarían por bloques, asignando a cada partido un tiempo para presentar su postulación. Los bloques se asignaron sin ninguna lógica, de tal manera que algunos partidos que no presentaban candidato, sino que iban a expresar su apoyo a un postulado, tenían fecha de registro anterior a la del candidato de su escogencia.
En todo caso, para cumplir con esta etapa, cada organización política debía crear previamente un usuario y contraseña, que le permitiría después crear un perfil y cargar la información del postulado. El mismo 21 de marzo el periodista Eugenio Martínez informó que la alianza opositora mayoritaria conformada por los partidos Un Nuevo Tiempo (UNT) y Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no habían logrado crear sus perfiles, mientras que los otros 33 partidos sí lo habían logrado.
Hasta el día 24, de acuerdo con una nota de prensa del CNE, 10 candidatos y 30 organizaciones con fines políticos lograron cumplir con los requisitos, esto es, generar su usuario y contraseñas, crear el perfil y subir la información de los candidatos, sin mayores inconvenientes. La nota no hace referencia a los problemas técnicos que habían impedido el registro de UNT y MUD, pese a que ya para ese momento el responsable de la MUD había enviado una carta al organismo sobre la imposibilidad para acceder al sistema y la solicitud de una prórroga.
El día 25, el CNE amaneció tomado militarmente, según reveló la candidata opositora Corina Yoris, quien aseguró que no había podido acceder ni a la plataforma digital ni a la sede del órgano electoral para registrar su postulación. Debido a las supuestas fallas técnicas, el CNE comenzó a admitir postulaciones sin pasar por el requisito de la carga digital previa, pero la candidata Yoris no tuvo esa opción, pues no se le permitió el acceso al CNE.
Hay que agregar que el Partido Comunista, cuyo nombre y tarjeta fueron confiscados por decisión del Tribunal Supremo de Justicia, tampoco pudo postular a su candidato. Además, otras organizaciones, como Fuerza Vecinal, tuvieron problemas para acceder a la plataforma, pero lograron finalmente su registro de manera presencial, tal como también lo logró el partido UNT, minutos previos al plazo establecido.
Conversaciones con personas familiarizadas con los aspectos técnicos electorales, nos permiten afirmar que no se trató de una caída del sistema, sino que este fue deliberadamente bloqueado por un CNE subordinado al partido de gobierno para impedir la inscripción con la tarjeta de la MUD.
Mucho se comentó en la tarde y noche del 25 de marzo sobre la existencia de un “filtro” que tenía que pasar cualquier candidato para que se le permitiera acceso al sistema. Tal filtro es el beneplácito del partido de gobierno quien, a su vez, comunica al CNE la aceptación o rechazo del aspirante. En otras palabras, el CNE, siguiendo órdenes del partido de gobierno, impuso un esquema selectivo en la etapa de postulación de candidatos, evitando cualquier postulación de alguien con probabilidades de triunfo en las elecciones del 28 de julio. Se trata de una práctica inaceptable que no puede considerarse parte del sistema, como se ha pretendido.
La manipulación del sistema fue tan grotesca que, además de una declaración conjunta de los gobiernos de Argentina, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y Uruguay, se produjeron pronunciamientos de las cancillerías de Colombia y Brasil, condenando las irregularidades en el proceso de postulaciones. Aunque la cancillería venezolana rechazó enérgicamente todas las declaraciones, lo cierto es que en la mañana del 26 de marzo el CNE anunció una prórroga y permitió la inscripción de un candidato con la tarjeta de la MUD, diferente a la designada Yoris.
Cabe destacar que la comunidad internacional ha tenido un rol de primer orden en el acompañamiento de los acuerdos de Barbados, los cuales han sido violentados con esta acción que impide el ejercicio de los derechos políticos de millones de venezolanos, que ven frustrada su capacidad de escoger entre las distintas candidaturas presidenciales. Por ello, es fundamental la vigilancia atenta ante estos eventos que alejan a Venezuela de una salida democrática a la grave situación que hoy atraviesa.
Hacer el recuento de los hechos desde el día 21 sirve para evidenciar que Venezuela está en presencia de un sistema electoral no confiable y que, si la oposición y la población que apoya su proyecto siguen adelante a pesar de este panorama de manipulación y discrecionalidad, será posible en buena medida por la presencia vigilante de una comunidad internacional que impida que se imponga el capricho de la minoría en el poder, como sucedió en la mañana del 26 de marzo.
La actuación de los Estados a través de sus cancillerías tendrá un peso importante en mover a Venezuela a mejorar las condiciones de cara a las elecciones.